jueves, 29 de noviembre de 2012

Apuntes para antes de dormir. In.


Quisiera deshacer los bordes, hacerlos añicos y pisarlos con fuerza. Quisiera estrechar con fuerza de nuevo las esperanzas, desechar mi inseguridad, los miedos y prejuicios.

Siempre supe que con el soplo del viento las hojas se moverían sin mirar detrás, sin reparar los daños ni percatarse de ellos, que el silbido de la brisa fresca daría lugar después al negro azabache de una noche recóndita y perdida, de una escena en la cual al final el sendero se entrecruza con el destino. Pero las hojas que caen y avisan la llegada del invierno han dejado huellas en el piso, y las he pisado para hacerlas crujir al compás de mi ritmo, de forma tal que poco a poco se han vuelto parte de mis pies y mi camino.


Hoy quisiera no pensar más en las hojas, ni en el sendero ni en el invierno.

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